Responsabilidad

Responsabilidad, es una palabra compuesta que viene del inglés, es la unión de los conceptos response + ability, lo que nos lleva a que el significado de esta virtud es la habilidad de responder.

¿Pero responder a quien? debemos en primer lugar responderle a Dios, por lo que esta virtud nos lleva a vivir la ley moral, los mandamientos, a ser buenos Católicos. Debemos también ser responsables ante la ley humana, es decir cumplir con las leyes de nuestro país, ser personas cívicas, cumplir con las normas de cortesía. Ser responsables con nosotros mismos, saber que nuestra vida es muy valiosa y debemos cuidarla, igualmente nuestra salud y por encima de todo tenemos la responsabilidad de salvar nuestras almas.

Además es una virtud que nos lleva a asumir las consecuencias de nuestras propias decisiones. Saber que cuando actuamos mal siempre va a tener unas consecuencias, igualmente si hacemos el bien.

Los seremos humanos tenemos una responsabilidad ante Dios diferente a la que tiene el resto de la creación, pues a nosotros nos dio la razón y la voluntad para actuar, esta es una característica personal, exclusiva e intransferible.

Nadie puede hacerse responsable por el crecimiento espiritual de otra persona, cada uno es responsable de ese caminar hacia Dios y de su propio crecimiento. Somos los encargados de ser personas virtuosas y de cumplir con los mandamientos.

No podemos echarle la culpa a otros por nuestros errores o por nuestras caídas. En CiudadOración tenemos por ejemplo la asesoría fraterna, que es una charla sobrenatural en la cual damos cuenta del estado de nuestra alma y de nuestras luchas, pero nuestro asesor no nos obliga a obedecer, la obediencia depende de cada persona y de su responsabilidad no hacia su asesor, sino hacia Dios y el cumplimiento de su voluntad.

Siempre podemos ayudar a los demás, como por ejemplo le ayuda un papá a un hijo a hacer una tarea, o cuando hacemos corrección fraterna, o como en las reuniones de CiudadOración hablando sobre Dios y las virtudes, pero esa ayuda no elimina la responsabilidad que debe tener cada persona para aceptar o rechazar esta verdad que se le está dando a conocer.

Para que exista la virtud de la responsabilidad debe haber libertad. Dios nos hizo libres, pero esta libertad ha sido confundida por el concepto del libertinaje en el que se elige entre el bien y el mal, esto se convierte desde el principio un acto irresponsable, porque no se esta obrando de manera racional.

Las excusas para evitar responsabilidades ante Dios son abundantes. Desde decir que no existe, hasta afirmar que "Dios es tan bueno que todo le parecerá bien". Pero la verdadera bondad desea el bien verdadero e inevitablemente va acompañada de acciones responsables.

Hoy en día vemos mucha irresponsabilidad en el mundo, mujeres que quedan en embarazo e irresponsablemente abortan porque no pueden con un hijo o por miedo al que dirán. Familias que acuden a la eutanasia irresponsablemente sin considerar la vida de la otra persona, simplemente porque es más fácil que el enfermo muera a "cargar" con él. Padres que les dejan la educación de los hijos a los colegios y a terceros, sin preocuparse por lo que se les está inculcando en el ámbito moral. Todo esto son actos de total irresponsabilidad, ya sea porque cometemos un grave error y no somos capaces de afrontar esas consecuencias de nuestros actos o porque somos tan cobardes, que no cumplimos con nuestras responsabilidades como hijos, nietos o como padres.

Existen varias virtudes que se relacionan mutuamente con la responsabilidad:

- La valentía, ya que para dar cuenta de los propios actos hace falta tener valor capaz de superar el temor al castigo.

- La humildad, ya que el orgullo impide reconocer nuestros propios errores o pedir perdón.

- Y en relación con Dios, la piedad filial, pues quien aprecia el gran don de ser hijo de Dios procura que su comportamiento agrade a su Padre.

Algunos vicios que entorpecen la voluntad y el entendimiento para el libre ejercicio de la virtud de la responsabilidad son: La violencia, la ignorancia y el miedo. Quien actúa bajo la influencia de cualquiera de estos nunca podrá ser responsable de sus actos.