Señor Jesús, te damos gracias porque nos dejaste en la sábana santa las señales de tu pasión y las huellas de tu santo rostro como un signo más de tu presencia bienhechora entre nosotros, acompáñanos siempre con la luz de tu mirada protectora y enséñanos a escuchar tu voz divina, ayúdanos a descubrir la santa voluntad de nuestro padre celestial en todos los sucesos de nuestra vida, uniéndonos contigo pedimos al Padre que venga a reinar ya sobre nosotros empezando en nuestros pobres corazones, por los infinitos meritos de tu pasión y muerte pedimos al Padre nos conceda este favor.

Oración Inicial:
Se dice: A ti la alabanza, a ti la gloria, a ti hemos de dar gracias por los siglos de los siglos oh Trinidad Beatísima.

Se responde: Santo, Santo, Santo, señor Dios de los ejercitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.

Todos: Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén

Se rezan diez Padre Nuestro, se finaliza con un Gloria y se repite la oración inicial.

Acto de contricción:
Jesús mi Señor y redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno, propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

Se comienza anunciando los misterios del día, y luego el primer misterio enunciados a continuación:

Lunes y sábado: Gozosos
1. Anuncio del Ángel a la Virgen María y la encarnación del Verbo
2. La visita de la Virgen María a su prima santa Isabel
3. El nacimiento del niño Dios en el portal de Belén
4. La presentación del Niño Dios en el templo y la purificación
de la Virgen María
5. La pérdida y hallazgo del Niño Dios

Martes y viernes: Dolorosos
1. La oración en el huerto
2. La flagelación del Señor
3. La coronación de espinas
4. Jesús cargando con la Cruz
5. La muerte de nuestro Señor

Miercoles y Domingo: Gloriosos
1. La resurrección de Jesús
2. La ascensión del Señor
3. La venida del Espíritu Santo
4. La asunción de María Santísima
5. La coronación de Nuestra Señora

Jueves: Luminosos
1. El bautismo del Señor en el río Jordán
2. Las bodas de Caná
3. El anuncio de Reino de Dios
4. La transfiguración en el Monte Tabor
5. La institución de la Eucaristía

Luego se hace un Padre Nuestro, seguido de la siguiente jaculatoria:

Se dice: María es madre de gracia y madre de misericoria
Se responde: En la vida y en la muerte amparanos madre nuestra

Luego se hacen 10 Ave Marías, un Gloria y se termina con la siguiente Jaculatoria:

Se dice: María es madre de gracia y madre de misericoria
Se responde: En la vida y en la muerte amparanos madre nuestra

Luego se hacen 10 Ave Marías, un Gloria y se termina con la siguiente Jaculatoria:

Oh mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, libranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén.

Se hace así cada misterio hasta terminar las 5 casillas de cada día. Al finalizar se hace la siguiente Oración:

Virgen Santísima, en vos deposito toda mi confianza, sed mi defensora, velad sobre mis días, para cuando se acerce mi última hora, alcanzadme que muera con la muerte del justo. Amén.

Para terminar se reza el Salve:

Dios te salve reina y madre, madre de misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve a ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lagrimas, ea pues Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y despues de este destierro llevanos a Jesús fruto bendito de tu vientre, oh clemente, oh piadosa oh dulce y siempre Virgen María, ruega por nosotros santa madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

San Miguel arcangel, defindenos en la batalla, sed nuestro amparo contra la maldad y acechanzas del demonio, sugetale Dios mio te lo pedimos suplicantes y tu principe de las milicias celestiales, con el divino poder de Dios sepulta en el infierno a Satanás con todos los espíritus malignos que merodean por el mundo para la perdición de las almas. Amén

Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto, pero basta con el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios; nada es más verdadero que esta palabra.

En la cruz se escondía sólo la divinidad, pero aquí también se esconde la humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vio Tomás, pero confieso que eres mi Dios; haz que yo crea más y más en ti, que en ti espere, que te ame.

¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que da la vida al hombre; concédele a mi alma que de ti viva, y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, bondadoso pelícano, límpiame, a mí, inmundo, con tu sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero.

Jesús, a quien ahora veo escondido, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro ya no oculto, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.

Se hacen usualmente finalizando la oración al Santo Rostro:

Se dice: Mater Civitatis (Madre de la Ciudad)
Se responde: Ora pro nobis (Ruega por nosotros)
Se dice: Jesús, María y José
Se responde: Mantened nuestra casa en pie

(Se hace al principio de cada día. Se pueden rezar estas oraciones o hacer el ofrecimiento ordinario de consagrarnos de corazón al Señor, de entregarnos a El y de ofrecerle todo nuestro día)

- No apartes de nuestros oídos la gracia con la que Ella te escuchó.
- No apartes de nuestros labios la gracia con la que Ella te respondió.
- No apartes de nuestro corazón la gracia con la que Ella te amó.
- Señor, dadnos la gracia
-Y hemos de obtener la salvación.
- Borra, Señor, mi pasado, cuida mi hoy, prepara mi mañana.

Ven, Padre Creador, y haz un mundo nuevo
para todos los hombres de la tierra
empezando en nuestros propios corazones.
Ven, Hijo Redentor, báñanos con tu Divina Sangre,
líbranos en tu nombre del poder de las tinieblas, de la astucia y maldad de satanás.
Ven, Espíritu Divino, entra en nuestros corazones, llénanos de tu Amor, para que del Amor que Tú nos das te podamos dar amor.
Ven, Trinidad Santa, Un Solo Dios, a Reinar ya sobre la tierra para
que lo hombres escuchando tu Divina Voz, alcancemos el fin feliz
para el cual fuimos creados.
Voz Divina que estás en nuestro corazón y a cada instante
nos llamas y nos hablas, ayúdanos a quitar todos lo obstáculos
que nos impiden escuchar con nitidez tu Voz.
Danos concentración para poder oírte, memoria para recordar
tus Instrucciones y obediencia para cumplir de inmediato
la Santa Voluntad de Nuestro Padre Celestial y permitirle
así que Reine El sobre la tierra.

v. Mater Civitatis,
r. Ora pro nobis!
v. Jesús, María y José
r. Mantened nuestra casa en pie!

Bendice Señor a nosotros y a estos alimentos, que recibimos de tus manos generosas, Por Cristo nuestro Señor.
R: Amén.

El Rey de la eterna gloria, nos haga participes de su mesa Celestial.
R: Amén.

Mater Civitatis.
R: Ora pro novis.

Jesús, María y José.
R: Mantened nuestra casa en pie.

Gracias te damos Dios Omnipotente, por todos tus beneficios
Tu que vives y reinas, por los siglos de lo siglos.
R: Amén

Que el Señor nos de su paz.
R: Y la vida eterna

Mater Civitatis.
R: Ora pro novis

Jesús, María y José.
R: Mantened nuestra casa en pie.