Distinguido Teófilo -Teófilo significa amante de Dios-.Te escribo a ti, que amas a Mi Padre Dios y Mi Padre Dios te ama a ti, para que conozcas las enseñanzas Mías, de Jesús, por medio del Evangelio de Lucas.

Lucas recopiló la vida Mía, de Jesús, para que la pudieran conocer los que aman a Mi Padre Dios. Vive tú la vida Mía, la de Jesús, para que muchos se acerquen a Mi Padre Dios por medio tuyo.

EL JUSTO

El sacerdote Zacarías y su esposa Isabel, "eran justos ante Dios y caminaban intachables en todos los mandamientos y preceptos del Señor" (Lc 1, 5).

El justo, hijo, camina intachablemente en todos los mandamientos y preceptos de Mi Padre Dios (cfr. Lc 1, 5).

Eso quiero Yo de ti, que seas justo; que seas santo ante la presencia de Mi Padre Celestial. Para ello debes cumplir intachablemente todos los mandamientos y preceptos del Señor.

Justo es el que se ajusta a la justicia, y cumple todas las leyes humanas y divinas.

Justo es el que le da a Mi Padre Dios lo que Él le pide, porque todo ha sido recibido de Él; y le paga al césar lo que le corresponde al césar.

Hijo, los mandamientos que Mi Padre Dios dictó a Moisés no son tres o cuatro, sino diez y hay que vivirlos todos; juntamente con las enseñanzas y preceptos Míos, de Jesús; si quieres imitar la Vida Mía.

JUNTO A TI ESTÁN LOS ÁNGELES

Zacarías se disponía a rendirle adoración a Mi Padre Dios por medio del incienso y se le apareció un ángel (cfr. Lc 1, 11).

Hijo, cuando tú adoras a Mi Padre Dios, en la soledad de tu oración, no estás solo. Junto a ti están los ángeles del Cielo que se postran ante Dios para adorarle.

"Zacarías se lleno de temor al ver al ángel. Pero el ángel le dijo:

No temas porque tu oración ha sido escuchada" (Lc 1, 12-13).

No te inquietes, hijo mío, cuando Yo permita que tú veas tu ángel, porque siempre en tu oración él está al lado tuyo (cfr. Lc 1, 13).

La oración del que trata de cumplir los mandamientos y preceptos del Señor siempre es escuchada por Mi Padre Celestial (cfr. Lc 1, 13).

Zacarías en su ancianidad pedía un hijo y Mi Padre Dios escuchó su oración (cfr. Lc 1, 13). Mi Padre Dios quería darle un hijo a Zacarías y puso en su corazón ese deseo. Yo, hijo, les decía a los que Me escuchaban que no sabían pedir y que por eso no recibían.

Hijo, solamente tiene derecho a pedir el que da y se entrega a Dios; a ese Mi Padre Celestial le da con gusto y de inmediato (cfr. Lc 1, 13).

El que reclama a Mi Padre Dios sin darle y sin entregarse a su Santa Voluntad, es un ladrón soberbio. Piensa que tiene derechos adquiridos sobre lo que es ajeno; y por eso no recibe.

Hijo, la esencia íntima de la oración no es pedir sino vivir los mandamientos y preceptos del Señor; y antes de que tú pidas comprobarás que ya todo se te ha dado de parte de Mi Padre Celestial (cfr. Lc 1, 13).

Te recomiendo, hijo, que en la oración pidas cosas para Dios, y no sólo lo tuyo, como hice Yo: "No se haga mi voluntad sino la tuya" (Mt 26, 39).

Hijo, primero esmérate en cumplir todos los mandamientos y preceptos del Señor y luego pide. Pero no tendrás necesidad de pedir nada, porque Mi Padre Dios, que conoce los secretos escondidos del corazón, se anticipa a concederlos para tenerte a gusto.

Nada temas, hijo mío, porque Mi Padre Dios se ocupa en protegerte y sustentarte (cfr. Mt 6, 32-33).

"TU HIJO TE DARÁ ALEGRÍAS" (Lc 1, 14).

Esta es la causa por la cual el hijo de Zacarías sería para el padre gozo y alegría: "será grande ante el Señor" (Lc 1,15).

Los hijos son gozo y alegría para los padres que cumplen los preceptos del Señor; pero los hijos son azote para los padres que desprecian los mandatos de Mi Padre Celestial (cfr. Lc 1, 15).

Los padres que viven alejados de Mi Padre Celestial producen hijos esclavos del pecado, y sus hijos son su azote y su castigo.

El ángel enviado por Mi Padre Celestial le anunció a Zacarías que su hijo "estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre" (Lc 1, 15).

Una madre que está en gracia de Mi Padre Dios, tiene al Espíritu de Dios dentro de ella; y el Espíritu convive y actúa sobre el hijo de su vientre.

Una madre que está en pecado está en poder de Satanás y el maligno hace estragos en el hijo de su ceno.

TU HIJO CONVERTIRÁ A MUCHOS AL SEÑOR" (Lc 1, 16).

Un hijo de padres que están con Dios, es un instrumento que Mi Padre Dios utilizará para convertir a muchos al Señor (cfr. Lc 1,16).

Esta es una labor grande, en beneficio de la humanidad entera: educar a los hijos en los Mandamientos y Preceptos de Mi Padre Celestial (cfr. Lc 1, 16).

Los padre que descuidan la formación moral de sus hijos, alimentan con comida un futuro antisocial.

La sociedad hay que cambiarla desde el centro de la familia.