1. El que permanece en amistad con Dios - por medio de su gracia -, goza con poco y la creación entera se recrea en él.

2. El justo con poco se llena, con poco calma la sed; cualquier techo lo protege y cualquier vestido lo arropa.

3. El justo se sienta sobre una piedra y descansa; el pecador en ningún asiento se siente cómodo.

4. El justo donde esté se siente a gusto. El pecador donde esté está a disgusto. El gusto se lleva adentro cuando se tiene a Dios.

5. El justo siempre salva el pellejo con toda su familia.

6. El justo resulta incómodo para la gente descreída.

7. Todo pecador lleva en sí su propio infierno y el justo lleva en sí su Navidad.

8. Como se difunde un incendio en el silencio de la noche, difunde el justo en todo el universo la cerilla de su propia santidad.

9. El justo es temido por el hombre pecador.

10. La tierra se alegra al sostener los pasos del hombre justo y se humilla cuando pisa el pecador.

11. El recluta se pone el uniforme y piensa que ya sabe disparar. Así piensan algunos, que el ponerse insignias en el pecho los hace santos.

12. Los hijos de Dios que cumplen Su Santa Voluntad, mientras más los opriman más se crecen.

13. Donde un justo se encuentra con otro justo, se siente mejor que con su familia de sangre, porque sólo hay una familia: la familia de Dios; se sienten entre hermanos los que se saben hijos de un mismo Padre Dios.

14. Los justos reunidos, hacen familia de auténticos hermanos.

15. Los justos unidos por los lazos de oración son la Ciudad impenetrable al ataque de satanás.

16. El justo lleva en sus ojos la transparente bondad de su mirada.

17. El justo donde esté siempre encuentra quien le ofrezca un abrigo.

18. El pecador sólo acude a Dios en el castigo; pero el justo acude a Dios a todo momento.

19. Dios le alarga el tiempo de prueba al hombre justo, para que pueda hacer más méritos; pero al hombre pecador le acorta el plazo porque la tierra lo rechaza.

20. Los justos juzgarán a otros todo el tiempo de su vida.