Cooperadores de Civitas Orationis

Los cooperadores hacen parte de la familia Civitas, los queremos mucho, rezamos por ellos y están arropados con todas nuestras oraciones. Son señores que no están presentes en la primera fila de batalla como los Ciudadanos y los Residentes; pero los Cooperadores están defendiendo la retaguardia, porque por ahí también se puede meter el enemigo.

Los Cooperadores son señores que por sus condiciones personales o su disponibilidad de tiempo no tienen capacidad de dar más de ahí donde ya están, pero en sus condiciones Dios les pide una entrega total a la obediencia en la vida de oración y en su apostolado en Civitas, según sus posibilidades.

Los cooperadores reciben el cariño, el agradecimiento y la oración diaria de todo Civitas, nuestro Director y la Junta de Gobierno. Además, si lo desean, se les ofrece la posibilidad de recibir (Asesoría Fraterna). Y participar de nuestros MEDIOS DE FORMACIÓN SEMANALES

Los cooperadores además de beneficiarse de los medios de formación de Civitas Orationis, ayudan con sus oraciones y apoyan con sus aportes económicos al sostenimiento de la Ciudad y sus labores apostólicas… viviendo la justicia y la generosidad Cristiana, “El que enteramente da enteramente recibe” dice una de nuestras instrucciones.

A QUE VENIMOS A CIVITAS ORATIONIS?

- Venimos aquí a conocer la forma de cambiar de vida para salir de las tristezas y alegrar nuestra existencia.

- Venimos aquí para aprender a ser útiles de verdad y servir a los demás.

- Venimos aquí a aprender a vivir las virtudes, para aprender a superarnos y poder salir de nuestra mediocridad. No venimos a teorizar venimos a practicar lo que escuchamos aquí.

- Venimos aquí a estudiar en grupo el Catecismo de la Iglesia católica, el libro desconocido para la mayor parte de todos los católicos.

- Venimos aquí a aprender a Escuchar la Voz de Dios, que habla a cada hombre en su mente y corazón a cada instante, este es el fin primordial para la que fue fundada nuestra Academia cultural civil Ciudad Oración – Civitas Orationis.

- Venimos aquí a aprender a manejar nuestra vida con prudencia y para eso cada uno y cada una tiene un asesor que lo orienta, pregúntale a la persona que te invitó para que tengas un asesor o asesora para tu vida.

- Pon mucha atención a cada clase, porque es Dios el que te habla por medio de alguna frase de las que decimos aquí, que puede darle un cambio radical a tu forma de pensar y actuar.