1. Dios no quiere caras tristes, angustiadas de temor, sino hijos felices con Su Amor.

2. La gente busca a Dios, porque encuentra en Él felicidad. Si en Cafarnaún o en Jerusalén o en Betania, hubiese llegado Jesús con un ejército de caras tristes y aburridas ¿tú crees que la gente se hubiera animado a seguirle a multitudes?

3. Esta es la señal que Dios da al alma, como prueba de estar con Él: no temas. El que tenga temor no ha encontrado a Dios.

4. El alma se da cuenta del encuentro con Dios y de la seguridad de Sus Palabras, porque siente de inmediato una gran paz.

5. Sólo podrás decir que estas bien, si en realidad eres feliz.

6. El costo de la felicidad no es alto ni bajo, está al alcance de tu mano: tienes que poner en las manos de Dios todo lo que eres y todo lo que tienes y entregárselo; entregar tu tiempo día y noche para cumplir a gusto Su Santa Voluntad.

7. El hijo que está con Dios siempre le va bien y está feliz, aunque lo tiren a un pozo - como a José -, lo vendan como esclavo, y lo encarcelen; porque independientemente de donde esté, en su corazón lleva su cielo.

8. No te dejes engañar, quien aparenta llevar el cielo por fuera, por dentro lleva su infierno.

9. La sonrisa más feliz es la de un pobre, que lleva con alegría su pobreza.

10. Habla con Dios y tu corazón se curará de la tristeza.

11. Dios es remedio a todo mal.

12. Quema tu corazón con lágrimas de amor, para purificarlo y así Dios poder entrar en él.

13. Si tienes a la Madre de Dios y a su Hijo, no hay motivo de tristeza o preocupación alguna.

14. Sólo recibe aquel que da y quien da todo, lo posee todo.

15. Con Dios la juventud se disfruta y la vejez se goza.

16. Con Dios la juventud se hace más joven y la vejez recobra fuerzas.

17. No mires lo que no tienes, porque tu corazón que es tan sensible, pedirá a gritos un consuelo.

18. La clave de la felicidad la tiene el día de "hoy".

19. Cuando se cree, el espíritu revive.

20. La fe saca fuerzas de la tumba para ir en pos de aquello que se cree.